Rinofaringitis

¿Qué es?

Es una inflamación de la mucosa nasal y faríngea, causada por virus, autolimitada, transmisible, llamada también catarro común, resfrío, rinofaringitis o nasofaringitis. Comúnmente y mal llamada "gripa", constituye el 50% de las infecciones de las vías respiratorias superiores.

CAUSAS

  • De tipo viral, siendo el Rhinovirus el más frecuentemente encontrado (50% de los casos). Otros virus aislados pero con menor frecuencia son: Adenovirus, Coronavirus, Parainfluenza Virus, Virus Sincitial Respiratorio, Influenza A y algunos Echovirus como Coxsackie A.
  • Es una enfermedad presente durante todo el año principalmente en áreas tropicales y en épocas de lluvia, la cual afecta a toda la población en especial la población infantil; trasmitida por medio de gotas de saliva inhaladas al toser y/o estornudar y por medio de las manos o fómites contaminados, por lo cual el principal factor de riesgo es la presencia de un familiar o compañero cercano con similar sintomatología en especial en comunidades cerradas como son los colegios y universidades.

Tratamiento:

  • Higiene nasal y descongestión.
  • Alimentación e hidratación normal.
  • Analgésicos y descongestionantes.
  • No tomar jarabes para la tos ya que esta es un mecanismo de defensa para evitar complicaciones.
  • No se recomienda el uso de antibióticos ya que no previenen las complicaciones, causan efectos adversos y pueden aumentar la resistencia bacteriana en la nasofaringe.
  • Tomar suficiente líquido.
  • Si presenta tos, toma bebidas endulzadas.
  • Siempre debes manejar la enfermedad en casa para evitar contagiar a otras personas.

DIAGNÓSTICO:

Es clínico no requiere exámenes para su diagnóstico.

PREVENCIÓN:

  • Lavado de manos.
  • Evitar el contacto con secreciones de familiares y amigos enfermos.
  • Evitar el contacto con pacientes vulnerables (niños menores de 3 meses, embarazadas, ancianos e inmunosuprimidos).
  • Vacunarse contra influenza.
  • Mantener una ventilación adecuada y evitar el uso y/o contacto con el humo del cigarrillo.

SÍNTOMAS:

Después de un período de incubación, que dura entre 2 a 5 días, se inicia un proceso inflamatorio del tracto respiratorio superior, lo cual genera un cuadro clínico caracterizado por:

Los síntomas son autolimitados duran 5 a 7 días.


¿Cuándo consultar?

En los casos que se requiera atención médica, se debe acudir al primer nivel de atención (Unidades de atención primaria): Acude a tu médico cuando:

  • Desarrolles nuevos síntomas y/o la no presentes mejoría después de 14 días o si empeora el cuadro clínico de 3 a 5 días.
  • Si presentas dificultad respiratoria, fiebre alta o la persistencia de ésta por más de 72 horas a pesar del uso de medicamentos para la fiebre, descarga nasal fétida por más de 10 días, tos persistente por más de 10 días, dolor de oído ó aparición de lesiones rojas en piel.
  • Si pertenece a los siguientes grupos:
    • Mayor de 70 años y menores de 2 años.
    • Presenta antecedente de:
      • Asma.
      • Diabetes.
      • EPOC.
      • Enfermedad renal.
      • Inmunosupresión.
    • Antecedente de hospitalización reciente.
Hipertensión arterial

¿Qué es?

La hipertensión arterial es una enfermedad crónica, generalmente progresiva, silenciosa, que se caracteriza por el aumento de la presión en las arterias. La forma de diagnosticarla y clasificarla es por medio de la toma y seguimiento de la Presión Arterial.

NO existen síntomas exactos que puedan indicar que se sufre de tensión alta

Entre más alta se encuentre la Tensión Arterial sistólica y/o diastólica, se tiene más riesgo de tener mayor número de complicaciones y de manera más rápida, de ahí la importancia de CONTROLARLA (tenerla en límites normales).

 

Causas:

¿No realizar ejercicio, obesidad, mala alimentación, padecer de enfermedades como la Diabetes Mellitus o problemas de colesterol o triglicéridos altos, consumo de cigarrillo, consumo de alcohol, exceso de consumo de sal, antecedentes familiares de hipertensión, tener enfermedades relacionadas como problemas con la tiroides, las glándulas suprarrenales, enfermedad renal, síndrome de apnea (ausencia de respiración) durante el sueño, problemas en los vasos sanguíneos.

Prevención:

Alimentarse de manera saludable (pequeñas porciones, 5 veces en el día, muchas porciones de frutas y verduras), realiza actividad física regular, practicar algún deporte con un tiempo mínimo de 150 minutos semanales con intervalos menores de cada 3 días, evitar consumo de cigarrillo y/o alcohol, controlar las enfermedades que se asocian con la aparición de la hipertensión.

¿Consecuencias (Lo que puede generar tener Hipertensión):
  • ¿Alteraciones visuales (daños en la retina)
  • Trombosis (infartos cerebrales)
  • Infarto cardiaco
  • Falla cardiaca

¿Cuándo consultar a su médico?

Toma tu tensión arterial con frecuencia y en caso de presentarla en rangos de prehipertensión o hipertensión CONSULTE, para tomar las medidas correspondientes e iniciar tratamiento si así es requerido.


La Clasificamos así:

 

 

Sistólica

Diastólica

Tensión Arterial Normal

<130

<80

Pre hipertensión

130-139

80-89

Hipertensión Estadio 1

140-159

90-99

Hipertensión Estadio 2

>160

>100

Faringitis aguda
La faringitis aguda es una afección que cursa con irritación, inflamación o infección de la faringe, y muy particularmente de su tejido linfoide. La mayoría de los casos son causados por virus y bacterias comunes en el tracto respiratorio, pero los hongos, productos químicos irritantes y alergias a alimentos también pueden dar lugar a síntomas.

CAUSAS

La mayoría de las faringitis agudas son procesos infecciosos, debidos a virus o bacterias; los virus causan entre un 80% y un 90% de las faringitis tanto en niños como en los adultos. Las infecciones faríngeas causadas por virus, además pueden predisponer a una sobreinfección bacteriana.

Los virus que con más frecuencia producen estos cuadros son los causantes del resfriado común y de la gripe (Rhinovirus, Coronavirus, Adenovirus, Influenzavirus); algunos virus causan cuadros bastante típicos como son la mononucleosis infecciosa (Virus de Epstein-Barr o citomegalovirus) o la herpangina y enfermedad mano-pie-boca (virus Coxsackie A), o la gingivoestomatitis herpética (virus del herpes). Entre las bacterias, las de la familia Streptococcus son las más frecuentes.

Son raras las faringitis producidas por hongos, pero pueden verse especialmente en pacientes con déficit inmunitarios, como por ejemplo pacientes en tratamiento por cáncer, trasplantados o con SIDA.

PREVENCIÓN:

Lavado de manos.

  • Evitar el contacto con pacientes vulnerables (niños menores de 3 meses, embarazadas, ancianos e inmunosuprimidos).
  • Vacunarse contra la influenza.
  • Evitar el uso y/o contacto con el humo del cigarrillo.
  • Alimentación Balanceada

SÍNTOMAS:

Los lactantes (3 meses a 1 año) pueden estar irritables, presentar trastornos del sueño y de la alimentación, con fiebre irregular, mucosidad nasal transparente o espesa, obstrucción nasal y ronquido y excoriaciones en las fosas nasales.

Con mucha frecuencia aparecen agrandados los ganglios del cuello, que suelen ser dolorosos; es muy común que exista a la vez una inflamación del oído medio (otitis media aguda). Los niños en edad escolar suelen presentar un cuadro de presentación repentina, caracterizado por fiebre alta, malestar general, enrojecimiento de la faringe y a veces el paladar y la lengua, dolor al tragar saliva y alimentos, presencia de placas de exudado blanquecino o grisáceo en las amígdalas o faringe y ganglios cervicales agrandados y dolorosos. En los adultos los síntomas son parecidos a los de los niños en edad escolar.

DIAGNÓSTICO:

El diagnóstico de la faringitis aguda se fundamenta en la historia clínica y en la exploración del paciente. La presentación más o menos súbita del cuadro y sus características clínicas (fiebre, malestar general, mal aliento, dolor cervical, etc.) hacen sospechar un cuadro de faringo-amigdalitis aguda y en algunas ocasiones el médico utiliza algunas pruebas de laboratorio complementarias como hemograma, velocidad de sedimentación globular, o determinación del nivel de antiestreptolisinas (ASLO).

TRATAMIENTO:

Una faringitis aguda causada por virus suele tener una evolución poco complicada: esta inflamación suele curarse por sí sola al cabo de unos días. El tratamiento instaurado será sintomático, para aliviar el dolor, la inflamación, la sequedad, la tos. Si las infecciones subsiguientes que aparecen son bacterianas o si son las bacterias la causa de la faringitis aguda, puede tratarse con antibióticos.

Tratamiento sintomático: Se recomienda reposo durante el proceso febril, la toma adecuada de líquidos, evitar irritantes, Dieta ligera. Además:

  • Aseo nasal con suero fisiológico.
  • Lavarse las manos frecuentemente.
  • Evitar fumar.
  • Humedecer el ambiente, manteniendo una ventilación adecuada.
  • No forzar la voz.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura.
  • Gargarismos con antisépticos de acción tópica.

Y según recomendación médica uso de Analgésicos, antiinflamatorio u otros medicamentos. No autoformular

¿CUANDO CONSULTAR?

  • Presentas un dolor de garganta que no desaparece después de varios días.
  • Tienes fiebre elevada a pesar del uso de medicamentos para la fiebre, ganglios linfáticos inflamados en el cuello o una erupción cutánea.
  • Absceso alrededor de las amígdalas o en la parte posterior de la garganta.
  • Obstrucción de las vías respiratorias.
  • Si presentsa antecedente de: Asma, Diabetes, EPOC, Enfermedad renal, Inmunosupresión, antecedente de hospitalización reciente.
Diarrea

¿QUÉ DEBES SABER?

El término diarrea hace referencia a la presencia de evacuaciones intestinales de consistencia más blanda a la usual o líquida. También se puede considerar diarrea cuando se presentan evacuaciones con una frecuencia mayor a la usual aún sin mayores cambios en la consistencia.

La diarrea puede ser causada por:

  • Infecciones que afectan el sistema digestivo causadas por bacterias, virus, hongos o parásitos.
  • Uso de ciertos medicamentos (laxantes, antibióticos, medicamentos para tratamiento del cáncer, entre otros).
  • Problemas de absorción de alimentos o sus componentes (intolerancia a la lactosa - proteína de la leche, síndromes de malabsorción).
  • Alteraciones en la mecánica de movilidad del intestino.
  • Situaciones estresantes.

La causa más frecuente en nuestro medio son las infecciones de origen viral, las cuales producen una diarrea usualmente leve que se autolimita (cede espontaneamente a los pocos días) y en la mayoría de casos no requiere manejo con medicamentos sino con cuidados en casa y con la alimentación.


¿QUÉ HACER?

Dado que la complicación más frecuente de la diarrea es la deshidratación (pérdida excesiva de líquidos corporales) la cual se presenta con mayor facilidad en los niños, lo más importante es aumentar el consumo de agua y líquidos en los alimentos ya sea en jugos, caldos, sopas.

Evitar el consumo de bebidas azucaradas (jugos industriales, gaseosas, refrescos, té) o bebidas de deportistas ya que empeoran la diarrea.

Evitar automedicarse con antibióticos o antiparasitarios ("purgantes") ya que estos pueden no estar indicados e incluso pueden empeorar la diarrea.

¿CUANDO CONSULTAR AL MÉDICO?

Se sugiere consultar cuando la diarrea no resuelva espontáneamente en un período de 1 a 3 días o cuando la misma sea muy frecuente y abundante aunque no haya transcurrido dicho período de tiempo.

Cuando la evacuación contenga sangre y/o moco dado que es más posible que tenga causas que requieran estudios adicionales y un manejo específico formulado por el profesional médico.

También se recomienda consultar cuando la diarrea se asocie a:

  • Fiebre.
  • Vómito a repetición.
  • Dolor abdominal.

En pacientes considerados como de alto riesgo para presentar complicaciones:

  • Niños, en especial los menores de 6 meses.
  • Adultos mayores.
  • Mujeres en embarazo.
  • Pacientes con enfermedades que comprometen su sistema de defensas (VIH, Cáncer, insuficiencia renal, diabetes, entre otras).

Se consideran signos de alarma para considerar consulta de urgencia:

  • En niños: boca seca, ojos hundidos, somnolencia inusual, llanto sin lágrimas, irritabilidad, intolerancia a la vía oral (vomita todo lo que se le da).
  • Heces negras.
  • Vómito persistente.
  • Fiebre alta (>39°C) o de difícil control,
  • Dolor abdominal intenso o persistente aún después de la evacuación.

¿QUÉ ESPERAR EN LA CONSULTA MÉDICA?

El médico realizará un interrogatorio dirigido a encontrar la causa probable de los síntomas y lo correlacionará con un examen físico del paciente.

En la mayoría de los casos la historia clínica y el examen físico le permiten al médico llegar a un diagnóstico con un grado aceptable de confiabilidad.

En los casos en los que haya dudas o el paciente presente un cuadro atípico o complicado el médico puede considerar ordenar otros exámenes de laboratorio o con menos frecuencia de imágenes diagnósticas u otros estudios más especializados.

El momento de la consulta médica es el indicado para despejar todas las dudas que tenga en relación con la diarrea.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?

El tratamiento depende de la causa que se identifique.

Puede recibir medicamentos para tratar el origen de la diarrea y otros para disminuir los síntomas asociados (fiebre, dolor, deshidratación).

Según el grado de deshidratación y la tolerancia a la ingesta de líquidos y/o alimentos el médico puede ordenarle tomar sales de rehidratación oral (suero oral).

En caso de que se formule por parte del médico un antibiótico o antipatasitario este se debe tomar de manera estricta en los horarios, cantidad y período indicado aún cuando los síntomas se resuelvan antes de completar el tratamiento.

¿HAY MANERA DE PREVENIR LA DIARREA?

En el caso de la diarrea de origen infeccioso se recomiendan como medidas de prevención:

  • Lavado de manos con agua y jabón antes de ingerir alimentos y antes y después de usar los servicios sanitarios.
  • Evitar el consumo de alimentos crudos o poco cocidos en lugares donde no sea posible verificar una adecuada manipulación de los mismos.
  • Evitar el consumo de agua no tratada o que se desconozca su tratamiento y también de hielo fabricado a partir de la misma.
  • Evitar el consumo de productos lácteos que no hayan sido pasteurizados.
  • Evitar el uso indiscriminado de antibióticos o antiparasitarios (sin prescripción médica).
Diabetes

¿Qué es?

Es una enfermedad crónica que consiste en tener niveles elevados de "azúcar" en la sangre. Esto ocurre cuando el páncreas es incapaz de producir la cantidad suficiente de insulina, o cuando las células se resisten a su acción permitiendo que se suban estos valores.

Se conocen 2 tipos:

Tipo1: Habitualmente aparece de manera súbita y con mayor frecuencia a temprana edad.

Tipo 2: Generalmente se presenta en mayores de 40 años aunque puede presentarse en personas jóvenes con condiciones asociadas como obesidad.

¿Qué se siente?

Es una enfermedad silenciosa que usualmente se diagnostica tardíamente. Se puede presentar con síntomas generales como debilidad, fatiga, visión borrosa y pérdida de peso. Con frecuencia los síntomas que causan la sospecha son las ganas de orinar con frecuencia, mucha sed y el mantenerse con mucha hambre.

¿Cuáles son los factores de riesgo de diabetes?

  • Antecedentes familiares de diabetes
  • Sobrepeso
  • Dieta poco sana
  • Sedentarismo
  • Edad avanzada
  • Presión arterial alta
  • Antecedente de diabetes en el embarazo
  • Raza y grupos étnicos
  • Tabaquismo

¿Qué problemas puedo tener si no trato la diabetes?

Los niveles elevados de azúcar en sangre, con el tiempo causan daños en varios órganos como el corazón, la circulación, los ojos, los riñones y los nervios.

La diabetes Aumenta el riesgo de:

  • Infartos y trombosis
  • Ulceras en los pies que se infectan (pie diabético)
  • Daños en la retina que puede dejarte ciego
  • Insuficiencia renal.

¿Cómo detectar la diabetes?

En la consulta con tu médico de atención primaria, se hará una evaluación que incluye la revisión de antecedentes, tus síntomas y si es pertinente unos estudios de laboratorio que incluyen el examen "del azúcar en la sangre" conocido como glicemia y de acuerdo al resultado que debe ser interpretado por un profesional en salud, se te informará el diagnóstico.


¿Cuándo debo consultar mi médico?

Como rutina debes hacer una visita a tu médico de atención primaria al menos una vez en el año. Ahí te harán una calificación de los riesgos que tienes por antecedentes, comportamientos y hallazgos dentro de las actividades de la consulta y definirán los cambios y las metas con la consecuente frecuencia de controles si así son requeridos

Debes asistir de inmediato si encuentras que tienes uno o más factores de riesgo de los anotados previamente, para darnos la oportunidad de acompañarte en el estudio y los cambios que requieras para mejorar tu estado de salud.

Artritis reumatoide

La artritis reumatoide es una enfermedad que se produce por la inflamación de las articulaciones. Usualmente se presenta en las pequeñas articulaciones de manos y pies, generando daño progresivo que puede llevar a distintos grados de deformidad e incapacidad funcional.

Hasta el momento no hay una causa clara de esta enfermedad, sin embargo se da por la respuesta de defensa del cuerpo hacia las articulaciones al no ser reconocidas como parte de él.

¿Quién puede tener artritis reumatoide?

Se produce con mayor frecuencia en mujeres mayores de 40 años y usualmente menores de 60 años, con dolor e inflamación de las articulaciones asociado a rigidez, por lo que si existe sospechas de padecerla, se debe consulatr con un profesional de salud. Se debe tener en cuenta que existen otras situaciones clínicas parecidas que se pueden presentar con dolor articular, por lo que es tan importante asistir a la consulta.

 

¿Cómo se diagnostica la artritis reumatoide?

 

Existen muchas pruebas diagnósticas dentro de las cuales se encuentran exámenes de sangre y radiografías, sin embargo las más importantes son basadas en los hallazgos clínicos y el tiempo de los síntomas que debe ser mayor de 6 semanas.

¿Cuál es el tratamiento?

Esta enfermedad tiene tratamiento con diferentes tipos de medicamentos para actuar desde varios puntos y así disminuir el dolor, los síntomas y la progresión de la enfermedad. Dentro de los medicamentos se encuentran los siguientes tipos:

  • Fármacos que alivian la enfermedad: Dentro de estos se encuentran los analgésicos no esteroideos como el ibuprofeno o el naproxeno que además de disminuir la inflamación articular mejoran el dolor de forma importante y los corticosterioides que también disminuyen el proceso de inflamación de las articulaciones.
  • Fármacos que controlan la enfermedad: Este grupo de múltiples tipos de medicamentos son el tratamiento fundamental de la artritis reumatoide ya que tienen la  capacidad para enlentecer la progresión de la enfermedad, idealmente deben iniciarse lo más temprano posible, pues en las fases iniciales pueden conseguir la remisión de la enfermedad en aproximadamente la mitad de las personas y son mejores los resultados. Estos fármacos pueden ser utilizados de modo aislado o en combinación de varios.

Como todos los medicamentos, los destinados a tratar esta enfermedad deben ser prescritos por un profesional de la salud que pueda determinar la mejor combinación, forma de administración y duración de tratamiento para cada caso.

¿Qué cuidados debo tener si tengo artritis reumatoide?

Es importante seguir las recomendaciones de toma de medicamentos dadas por el médico tratante además de seguir los siguientes pasos:

Ejercicio y reposo:
El ejercicio físico regular ayuda a mantener el tono y la fuerza muscular, así como un buen estado físico en general. En los períodos de poca inflamación es muy recomendable practicar algún ejercicio físico que no sobrecargue las articulaciones afectadas y que no implique saltos o choques. En los momentos de mayor dolor o inflamación es mejor mantener reposo.

Alimentación:
La obesidad supone una carga adicional para las articulaciones de las caderas, de las rodillas y de los pies; por este motivo es recomendable mantener el peso ideal (es diferente para cada persona) con una dieta rica en frutas y verduras, evitando dulces o gaseosas.

No fumar:
el tabaco aumenta el riesgo de artritis reumatoide por tanto es importante no consumir cigarrillo o dejar de fumar en caso que se tenga el hábito para evitar que la enfermedad progrese con mayor rapidez.

Cuidado regular de la dentadura:
Es muy importante asistir periódicamente al servicio de odontología para tener en perfecto estado los dientes y encías, así evitar complicaciones asociadas a esta enfermedad.

Vacunas:
De acuerdo a la edad y estado de la enfermedad se pueden recomendar algunas vacunas gratuitas por lo que es necesario preguntar a su médico.


¿Se puede prevenir la artritis reumatoide?

No. Por el momento no existe un medicamento, alimento o factor causal de esta patología, en algunos casos se han encontrado relaciones genéticas por aparición familiar de la enfermedad, por lo que lo mejor para prevenir su aparición es mantener una dieta saludable que permita tener un peso en límites normales, no exponerse a sustancias de abuso incluido el alcohol o el cigarrillo y realizar actividad física de forma regular.

Realizado por: Allison Acevedo.

Amigdalitis aguda

¿De qué se trata?

La amigdalitis es la inflamación de las amígdalas, que son ganglios linfáticos ubicados en la garganta, encargados de actuar como mecanismo de defensa para el organismo. Esta condición suele afectar  a niños entre los 3 a 6 años y adultos hasta los 50 años aproximadamente.

¿Por qué nos dá?

La causa más frecuente de inflamación de las amígdalas es la infecciosa; ésta, puede ser secundaria a bacterias como el estreptococo beta hemolítico del grupo A o secundaria  a virus como el adenovirus o la influenza.

¿Cómo se transmite?

Teniendo  en cuenta su mecanismo de transmisión: contacto directo con secreciones, manos, estornudos etc, suele ser un trastorno bastante  frecuente que se instaura luego de unos 2 a 4 días de incubación.

Factores como la convivencia en lugares cerrados, el contacto con escolares o la temporada de lluvias suele incrementar su aparición.

¿Cúales son los síntomas?

La amigdalitis aguda se caracteriza por:

  • Iniciar con malestar general.
  • Fiebre que puede llegar hasta los 40 grados.
  • Escalofríos.
  • Dolor de garganta, o al deglutir alimentos.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolor de oído.
  • Ganglios dolorosos en el cuello.
  • Cuando la amigdalitis es de causa viral puede acompañarse de: tos, secreción nasal o conjuntivitis.

Signos de alarma:

En cualquiera de los siguientes casos se recomienda consultar al servicio de urgencias.

Si no presenta mejoría de los síntomas en los siguientes 5 días de manejo, o hay empeoramiento de los mismos.

Si se trata de un niño menor de 10 años que no come, llora persistente con fiebre y se ve decaído.

Si hay antecedentes de complicaciones asociadas como otitis u abscesos peri amigdalino.

Tratamiento:

  1. El tratamiento está enfocado al manejo de los síntomas cuando el médico haya descartado cualquier otra posibilidad diagnóstica con signos de alarma, en esos casos se formula analgésicos a horario como el acetaminofén o el ibuprofeno en casos de mucho dolor durante 4 a 5 días.
  2. Si se confirma el origen bacteriano de la amigdalitis el médico dependiendo de la edad, el peso y la severidad del cuadro, podrá prescribir antibióticos como la penicilina intramuscular que deberá ser aplicada en institución hospitalaria o azitromicina oral entre otros.
  3. A todos los pacientes con amigdalitis aguda les es recomendada una dieta blanda, no cítrica para evitar aumentar el dolor, aumentar la ingesta de líquidos, suspender el tabaco y mantener bien ventilado el sitio donde se encuentra.
  4. Así mismo el uso de pañuelos desechables el lavado de manos y taparse nariz y boca para evitar el contagio de los demás.

Complicaciones:

Las complicaciones más frecuentes son otitis media, sinusitis, mastoiditis, adenitis purulenta, absceso amigdalino, la fiebre reumática y la glomerulonefritis post estreptocócica aguda, prevenibles todas si se siguen las recomendaciones del médico.

Cefalea

¿Qué es?

La cefalea o dolor de cabeza se define como la sensación de malestar o dolor en la cabeza, el cuero cabelludo o el cuello. Es una de las formas más comunes de dolor y por lo general se presenta de forma intermitente. En muy pocos casos se relacionan con problemas graves de salud, sin embargo hay que estar atentos a los signos de alarma para acudir prontamente a valoración médica.

¿Cuáles son los síntomas?

El dolor puede ser localizado en una parte específica de la cabeza, o puede ser generalizado. La intensidad del dolor es variable, así como su frecuencia duración. Existen diferentes tipos de dolor: calambre, opresión (como un casco o una banda alrededor de la cabeza), pulsátil o palpitante, terebrante (como un taladro) o explosivo. Cuando acuda a su médico debe explicar cómo es su dolor para que el diagnóstico sea preciso. Existen diferentes tipos de dolor de cabeza, los más frecuentes son la migraña o jaqueca y el dolor de cabeza secundario a tensión, llamado cefalea tensional.

 


Cefalea tensional

Es causado por tensión muscular en los hombros, el cuello, el cuero cabelludo y la mandíbula. Puede estar relacionada con estrés, depresión, ansiedad, un traumatismo craneal o secundario a malas posturas. El dolor tiende a darse en ambos lados de la cabeza, puede ser difuso u opresivo.

Migraña

La migraña o jaqueca, se presenta como un dolor fuerte que generalmente ocurre con otros síntomas, como visión de luces, sensibilidad al ruido o a la luz o náuseas. El dolor es palpitante o pulsátil, tiende a comenzar en un lado de la cabeza y puede o no extenderse a ambos lados. En ocasiones se asocia a síntomas de advertencia (previos a la aparición del dolor). Es posible que se desencadene por el consumo de algunos alimentos como el chocolate, consumo de alcohol o falta de sueño.

Otros tipos

Los dolores de cabeza también se pueden presentar por abuso de analgésicos, procesos inflamatorios como sinusitis o rinitis alérgica; secundaria a patologías dentales, sueño insuficiente o no reparador, apnea del sueño, o dentro de cuadros virales asociada a malestar general. Dentro de las causas más graves de dolor de cabeza, pero menos frecuentes están la meningitis o los tumores, por lo que hay que estar atentos a los signos de alarma para consultar.

Cuando consultes al médico:

  1. Elaborará la historia clínica para lo que te hará muchas preguntas sobre tu dolor de cabeza para establecer el diagnóstico y acerca de tus antecedentes médicos y los de tu familia.
  2. Llevará a cabo un examen físico completo de la cabeza, los ojos, los oídos, la nariz, la garganta, el cuello y el sistema nervioso.
  3. No siempre es necesario realizar estudios adicionales como exámenes de sangre o imágenes cerebrales; la solicitud de estos dependerá del criterio médico y los hallazgos durante la consulta.
  4. El tratamiento dependerá del diagnóstico realizado por el profesional de la salud.

Signos de alarma

Ten en cuenta si presentas los siguientes signos de alarma para consultar a tu médico:

  • Es el primer dolor de cabeza que has tenido en tu vida e interfiere con tus actividades diarias.
  • El dolor de cabeza se presenta con una intensidad muy fuerte, de manera súbita y violenta.
  • El dolor de cabeza es "el peor que has sentido en su vida".
  • Si presentas alguno de los siguientes síntomas asociados al dolor: pérdida de conciencia, alteraciones del habla, de la visión como manchas negras, luces brillantes, distorsión visual, visión doble o ceguera; problemas para mover los brazos o las piernas, pérdida del equilibrio, confusión o pérdida de la memoria.
  • El dolor de cabeza empeora en un período de 24 horas.
  • Si el dolor de cabeza se presenta asociado a fiebre, rigidez en el cuello o brote en la piel generalizado.
  • Dolor de cabeza asociado a traumas o golpes fuertes.
  • Si tienes más de 50 años y los dolores de cabeza comienzan a aparecer.
  • Si además del dolor de cabeza presenta pérdida de peso.
  • Si presentas dolor de cabeza intenso o recurrente y tiene santecedentes de cáncer, VIH o sida.
  • Si presentas un dolor que interrumpa el sueño.

Prevención

Algunas recomendaciones para evitar los episodios recurrentes de cefalea son:

  • Descanso y sueño adecuados.
  • Realizar actividad física habitual.
  • Hábitos de alimentación saludables: ingerir frutas y verduras, evitar grasas y comidas que se relacionen con la aparición de cefalea (p. ej. Chocolates, dulces, café, té).
  • Evitar alcohol y tabaco.
  • No te auto mediques.
  • Evitar abusos de medicación (más de 10 analgésicos al mes) o cafeína.
  • En caso de síntomas de depresión o ansiedad que puedan desencadenar dolor, solicitar ayuda.